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Discurso de José Tomás Santa María, presidente de la Asociación Nacional de la Prensa

Discurso de José Tomás Santa María, presidente de la Asociación Nacional de la Prensa 1600 1066 Editor Anp

Muchas gracias y muy buenos días a todos. Quisiera comenzar agradeciendo muy especialmente al Presidente de la República, José Antonio Kast, que nos acompañe esta mañana. Hoy, además, es el Día de la Solidaridad, y después de esto el Presidente debe correr a una pauta en el Hogar de Cristo; así que estamos doblemente agradecidos, Presidente, y valoramos mucho su gesto de estar aquí. Agradezco también la presencia del ministro del Interior y Secretaría General de Gobierno, Claudio Alvarado; del presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Alessandri; y de los senadores, diputados y demás autoridades. Y, por supuesto, a los dueños de casa, Cristián Edwards y Carlos Schaerer, por recibirnos en El Mercurio.

Estamos reunidos esta mañana para el cambio de presidencia de la Federación de Medios de Comunicación Social, desafío que tomo como un honor, de la misma manera que lo fue asumir la presidencia de la Asociación Nacional de la Prensa. Pero creo que lo realmente importante hoy es tener la oportunidad de conversar sobre medios, sobre periodismo y sobre el rol fundamental que cumplen en la sociedad. Por eso el plato fuerte de esta mañana está reservado para el final: le hemos pedido a Ascanio Cavallo —periodista respetado por todos y premio nacional de periodismo— que nos entregue su mirada sobre el momento que vive el ecosistema de medios.

Hace unas semanas, al acercarse esta ceremonia, hice algo que aprendí de un antiguo jefe, Carlos Schaerer, aquí presente: revisar los artículos de prensa antiguos sobre el origen de la Federación. Fue haciendo ese ejercicio que di con el acta fundacional, un documento ante notario del día 7 de febrero de 1992. La firman tres personas que muchos recordarán con cariño: por la prensa, Roberto Pulido, que asumió como primer presidente de la Federación; por las radios, Óscar Pizarro; y por la televisión, Jorge Navarrete. Todos competidores entre sí, se animaron a firmar una declaración de principios cuyo primer artículo señala la convicción “de que los medios son indispensables para la existencia y el desenvolvimiento de una sociedad que garantice las libertades democráticas y los derechos de las personas”.

Lo repito: los medios son indispensables para la existencia y el desenvolvimiento de una sociedad que garantice las libertades democráticas y los derechos de las personas.

No hay mucho más que agregar. Ese es el tamaño de la misión que pesa sobre los medios y sobre los gremios aquí reunidos —representantes de la prensa, la radio y la televisión—: la defensa irrestricta de la libertad para informar y opinar, persiguiendo siempre los más altos estándares éticos. Por eso el origen de la Federación está indisolublemente ligado a la creación del Consejo de Ética de los Medios de Comunicación, cuyos miembros también nos acompañan y a quienes agradezco su labor.

En esos años, tras el asesinato del senador Jaime Guzmán, en el Congreso comenzaron a discutirse fórmulas que se acercaban peligrosamente a la censura previa, con el pretexto de que los medios publicaban información útil al terrorismo. La respuesta de los medios fue apostar por la autorregulación, creando este Consejo de Ética: un tribunal al que los medios se someten voluntariamente y al que cualquier ciudadano puede acudir si considera que una nota no respetó los estándares éticos. Pocos meses después nace esta Federación.
Otra batalla emblemática fue el debate sobre la Ley de Prensa, proyecto que se discutió ocho años en el Congreso y se promulgó en 2001. Celebramos 25 años de aquello, un hito que quisimos recordar en esta ceremonia por lo que significó al modernizar el marco legal de la comunicación en Chile, entregando garantías claras a la libertad de opinar e informar y al resguardo de las fuentes.

Pero los desafíos de hoy, en 2026, son muy distintos a los de 1992, o a los de hace 25 años. Y es que cuesta encontrar una industria que haya vivido un cambio tan radical en los últimos 15 años. La irrupción de las gigantes tecnológicas —Google, Facebook, y luego YouTube, Twitter, Instagram— marcó la mayor transformación en la historia de los medios. No creo exagerar. Las plataformas digitales se instalaron en el centro de la relación con las audiencias y también del mercado publicitario, capturando el valor de contenidos que no crean ni por los que responden, muchas veces mediante abusos de mercado, como se ha denunciado en Chile y el mundo. El interés por la información continúa, pero el modelo de negocios que lo sustentaba migró a estos nuevos actores, provocando una crisis que ha implicado el cierre de miles de medios o la reducción radical de sus equipos periodísticos.
Y cuando pensábamos que el problema estaba en esas plataformas, aparecieron las herramientas de inteligencia artificial. Hace tres años OpenAI lanza ChatGPT, y luego siguen Anthropic con Claude o Google con Gemini. Millones de personas las usan, entre otras cosas, para informarse, obteniendo respuestas con datos que muchas veces provienen de los propios medios, elaborados por periodistas remunerados por los medios, sin que estos reciban compensación. Con un ingrediente adicional: si las plataformas al menos derivaban tráfico a los medios, la IA lo hace en una proporción infinitamente menor. El resultado son audiencias que se informan por la IA, con datos elaborados por medios, sin que nadie remunere ese trabajo.

Alguien podría leer esto como las palabras de quien se opone torpemente al desarrollo tecnológico. Nada más lejano. Los medios llevamos 15 años innovando y modernizándonos, probando fórmulas y formatos para conectar mejor con las audiencias. Eso ha llevado a que los límites entre lo que conocíamos como prensa, radio y televisión sean cada día más difusos: hoy los diarios tienen podcast y video, y las radios y la televisión cuentan con sitios de noticias que atraen mucha audiencia. El avance tecnológico, las plataformas y la IA ofrecen oportunidades fascinantes: herramientas para conocer mucho mejor a quienes nos leen, ven o escuchan, y plataformas que nos acercan a nuevas audiencias. Tampoco me opongo a que esas plataformas obtengan ingresos: si son más eficientes, así funciona la competencia. Aquí nadie pide subsidios. Los medios debemos ser capaces de crear productos lo bastante atractivos para ser rentables. Pero con la misma energía con que innovamos, exigimos un principio básico: si una empresa atrae audiencias con contenidos que elaboran nuestros equipos, lo justo es que pague por ellos.

Lo decía hace unas semanas el publisher de The New York Times, Arthur Sulzberger: los modelos de IA tienen cuatro componentes —los algoritmos, los chips y data ceners, la energía para operar y los datos—. Por los primeros tres se paga; pero por los datos, no se paga.

Por eso como Federación observamos con atención cómo se desarrolla esta discusión en Chile y el mundo. Algunos países, como Australia, han optado por una legislación que obliga a medios y plataformas a negociar; también se han visto acuerdos —hace unos días Anthropic cerró uno con una editorial, y OpenAI firmó una alianza con Folha en Brasil—; y otros han ido por la vía judicial, demandando a Google por abuso de posición dominante o a herramientas de IA por uso no autorizado de contenidos. Es una noticia en desarrollo, pero central para la misión de esta Federación. Porque hoy el principal riesgo para la libertad de prensa no está en una legislación particular —hay algunas que nos preocupan, como la ley antifiltraciones, sobre la que ya expusimos en el Congreso—. El mayor riesgo hoy para la libertad de prensa está en la sostenibilidad económica de los medios. Por eso era tan importante que el artículo 8 de la megarreforma —que proponía autorizar el uso gratuito de datos para entrenar la inteligencia artificial— no se definiera con la premura con que el Ejecutivo quería despacharlo. Agradecemos a parlamentarios y al Ejecutivo por acoger ese planteamiento.

El último informe del Digital News Report de la Universidad de Oxford da cuenta del rápido cambio en el consumo de noticias: por primera vez, quienes se informan por plataformas digitales superan a quienes lo hacen por los medios; crece el consumo a través de influencers solitarios; cae la confianza en las noticias; quienes se informan por IA ya son un 10% a nivel global, y la preocupación por la desinformación llega al 62%.

Todo esto tiene un efecto que va mucho más allá de los medios: impacta en la sociedad, en el debate público y en el sano desarrollo de la democracia. El daño que produce la desinformación, que nace y se multiplica en las redes, es enorme. Y no hay mejor antídoto que el periodismo y los medios que lo organizan, con equipos robustos que informan profesionalmente, siguiendo estándares éticos, que hacen las preguntas correctas e incomodan al poder político, económico y social. Y con una característica adicional: Si un medio publica un dato erróneo, usted llama y hay un director que debe responder, y el medio tiene el deber de rectificar. Trate usted de llamar a ChatGPT o a Google si su algoritmo le entrega un dato falso, a ver si alguien le contesta.

El aporte social de los medios es fundamental: lo vemos en las crisis y en las catástrofes, y también en la información que entregan día a día. Creo que tenemos que evangelizar más sobre nuestro rol: qué sería de la vida de cada auditor, televidente o lector si no existiera el medio al que acude con más frecuencia. Porque si ese medio desapareciera, no será Google ni ChatGPT quien salga a la calle a reportear, a investigar, a incomodar, a preguntar, a chequear y rechequear.

La necesidad de informarnos es más importante que nunca en la democracia actual. El periodismo es la forma de evitar la tiranía del algoritmo, la polarización y el quiebre de los espacios comunes. Los medios operan como un seguro para la sociedad: un espacio donde el debate se da de manera abierta y seria, sin slogans, una zona libre de funas.

Termino estas palabras agradeciendo a Pablo Vidal por su gestión como presidente de la Federación; gracias a él asumo con un camino importante avanzado. Y concluyo también con probablemente lo más importante: mostrar mi admiración por cada profesional de los medios que, incluso en estos tiempos difíciles, sigue trabajando para entregar la mejor información. Hay que seguir adelante con energía y esperanza, porque lo que está en juego es demasiado importante. El desafío es grande y necesitamos que todos —periodistas, gobierno y empresa privada, cada uno en su rol— se involucren en la defensa de la libertad de prensa. Chile merece un ecosistema de medios robusto. Ya lo decían Pulido, Pizarro y Navarrete en aquella acta fundacional: “los medios son indispensables para la existencia y el desenvolvimiento de una sociedad que garantice las libertades democráticas y los derechos de las personas”. Muchas gracias.

Federación de Medios de Comunicación Social realiza cambio de mando y conmemora los 25 años de la Ley de Prensa

Federación de Medios de Comunicación Social realiza cambio de mando y conmemora los 25 años de la Ley de Prensa 1280 886 Editor Anp

La Cumbre Global sobre Desinformación 2026 cerró con más de 1.500 inscriptos y un llamado a intensificar la colaboración

La Cumbre Global sobre Desinformación 2026 cerró con más de 1.500 inscriptos y un llamado a intensificar la colaboración 596 144 Editor Anp

La VI Cumbre Global sobre Desinformación 2026 concluyó consolidándose como uno de los principales espacios internacionales de debate sobre integridad informativa, inteligencia artificial, plataformas digitales y periodismo. 

El encuentro reunió a más de 1.500 inscriptos de 70 países y contó con 12 sesiones con más de 35 speakers de diferentes países como Francia, Ecuador, El Congo, Portugal, Argentina, España y muchos más, lo que ratifica el alcance global de la Cumbre como escenario de combate a la desinformación. 

La jornada de cierre de la Cumbre dejó en evidencia la falta de curaduría de las grandes plataformas de redes sociales que permiten monetizar contenido desinformante, como lo mostró Science Feedback. Pero también hubo tiempo para mostrar los experimentos de la BBC para manipular a los LLMs con el caso del periodista Thomas Germain que logró engañar a los chatbots de IA

Como destacaron en la apertura del evento, el Comité Organizador de la Cumbre remarcó el rol necesario de la colaboración en la lucha contra la desinformación. Carlos Lauría (SIP) destacó que “El periodismo tiene la oportunidad de volver a ser una fuente de información confiable”. Renán Estenssoro (Fundación para el Periodismo) mostró la necesidad del trabajo de verificación en contextos complejos como el que atraviesa Bolivia, inundada de desinformación. Y Adrián Pino (Proyecto Desconfío) puso el foco en la necesidad de “reconstruir señales de confianza en la información”.

Voces y reflexiones destacadas

A lo largo de ambas jornadas participaron referentes internacionales de organizaciones, medios y universidades que abordaron algunos de los principales desafíos actuales de la desinformación.

“Las plataformas priorizan las interacciones, no necesariamente verifican si la información es real”.

— Daiana Crisan, Science Feedback

“No podemos separar lo digital de lo no digital. Estamos atravesando una transformación tan profunda que, si no la comprendemos, corremos el riesgo de quedar excluidos. Por eso son tan importantes espacios como esta Cumbre, que funcionan como semilleros para construir alianzas y pensar juntos el futuro digital”.

— Silvia Bacher, Unesco Mil Alliance

“El ecosistema de la información ha cambiado tanto que nos obliga a cambiar nuestro enfoque”.

— Chine Labbe, NewsGuard

“La credibilidad no depende de no equivocarse, sino de demostrar que somos un sistema fiable”.

— Lluís Cucarella, Fundación Luca de Tena

“La inteligencia artificial ha llevado a que las personas dejen de confiar incluso en lo que ven con sus propios ojos”.

— Mercedes Barbuti, IdentifAI Labs

“Se le da mayor peso a la información que coincide con nuestra forma de ver el mundo, incluso cuando es falsa”.

— Javier Rodríguez Árbol, Universidad de Jaén

Esta conversación es posible gracias al apoyo de Florida International University e IdentifAI y el acompañamiento de nuestros Media Partners ANP, AMI, Knight Center for Journalism in the Americas, EFCSN, Laboratorio de Periodismo Luca de Tena, Bolivia Verifica, Sembramedia, Infoveritas y ADEPA.

ARCHI: 90 años conectando Chile

ARCHI: 90 años conectando Chile 483 272 Editor Anp

Declaración de la Asociación Nacional de la Prensa sobre el artículo 8 del proyecto de ley para la reconstrucción nacional y el desarrollo económico y social

Declaración de la Asociación Nacional de la Prensa sobre el artículo 8 del proyecto de ley para la reconstrucción nacional y el desarrollo económico y social 150 150 Editor Anp

Declaración de la ANP sobre el artículo 8 del proyecto de ley para la reconstrucción nacional y el desarrollo económico y social

Declaración de la ANP sobre el artículo 8 del proyecto de ley para la reconstrucción nacional y el desarrollo económico y social 150 150 Editor Anp

El día de hoy, 22 de abril de 2026, S.E. el Presidente de la República ingresó al Congreso Nacional el Mensaje N°018-374, que inicia la tramitación del Proyecto de Ley para la Reconstrucción Nacional y el Desarrollo Económico y Social. Entre sus disposiciones, el artículo 8 del proyecto incorpora un nuevo artículo 71 T a la Ley N° 17.336 sobre Propiedad Intelectual, estableciendo una excepción amplia a los derechos de autor para la extracción y análisis automatizado de datos —conocida internacionalmente como text and data mining—, que habilita el uso de obras protegidas sin autorización ni remuneración al titular.

El texto propuesto establece:

“Artículo 71 T.- Es lícito, sin remunerar ni obtener autorización del titular, todo acto de reproducción, adaptación, distribución o comunicación al público, de una obra lícitamente publicada, cuando dicho acto se realice exclusivamente para la extracción, comparación, clasificación o cualquier otro análisis estadístico de datos de lenguaje, sonido o imagen, o de otros elementos de los que se componen un gran número de obras o un gran volumen de datos, siempre que dicha utilización no constituya una explotación encubierta de la obra o de las obras protegidas.”

Respecto de lo anterior, la Asociación Nacional de la Prensa de Chile declara:

1.- La norma propuesta reproduce textualmente la disposición que el Presidente Boric presentó al Congreso Nacional en el proyecto de ley sobre sistemas de inteligencia artificial. En la tramitación legislativa de aquella iniciativa en la Cámara de Diputados, la redacción original fue objetada por parlamentarios y por los titulares de derechos de autor, lo que llevó al propio Gobierno de la época a acotar sustantivamente su alcance mediante indicación, limitándola a fines de investigación científica sin fines de lucro e incorporando un mecanismo de reserva de derechos (opt-out) en favor de los autores. Aun con tales matizaciones, la comisión de forma transversal terminó rechazando el artículo, así como lo hizo posteriormente la Cámara de Diputadas y Diputados en el primer trámite constitucional, por afectar de forma inadmisible el derecho de autor.

2.- La regulación del derecho de autor —y, en particular, el establecimiento de una excepción que habilita el uso no autorizado de obras protegidas a escala masiva para el entrenamiento de sistemas automatizados— es una decisión de política pública que incide directamente en el periodismo y en la obra periodística protegida por la ley de propiedad intelectual. Su discusión exige un debate legislativo específico, con participación efectiva de los sectores afectados. Incorporarla en un proyecto misceláneo cuyo objeto declarado es la reconstrucción económica, la reforma tributaria y la racionalización de permisos impide un debate informado sobre sus efectos y subordina una materia de alta complejidad a prioridades legislativas distintas.Es más, no se ve conexión con las ideas matrices del proyecto.

3.- Tal como está redactado, el artículo 71 T permite toda reproducción, adaptación, distribución o comunicación pública de obras lícitamente publicadas —categoría que comprende noticias, reportajes, columnas de opinión, fotografías, infografías y, en general, la totalidad del contenido periodístico— cuando ello se realice con fines de extracción o análisis estadístico de datos. En la práctica, esta redacción habilita que los sistemas de inteligencia artificial, incluidos los de inteligencia artificial generativa desarrollados por grandes empresas tecnológicas globales, utilicen el contenido producido por los medios de comunicación chilenos sin autorización, sin licencia y sin compensación alguna. La cláusula final de la norma —que exige que el uso no constituya una “explotación encubierta”— es manifiestamente insuficiente: no aporta criterios operativos para distinguir los usos legítimos de los usos comerciales encubiertos, y traslada al titular del derecho la carga de una litigación técnicamente compleja, costosa e incierta frente a actores con escala y recursos desproporcionadamente mayores.

4.- La norma propuesta se aparta del rumbo que están tomando los ordenamientos comparados y el propio mercado. En los últimos años, los principales medios de comunicación del mundo han suscrito acuerdos de licenciamiento con empresas de inteligencia artificial para el uso de sus archivos y contenidos periodísticos. En paralelo, los contratos colectivos de clipping y monitoreo de medios han ido incorporando expresamente el cobro de derechos por usos asociados a inteligencia artificial, reconociendo que se trata de una explotación nueva y económicamente relevante. Aprobar una excepción como la contenida en el artículo 71 T contradice esta tendencia, debilita la posición negociadora de los medios chilenos frente a operadores tecnológicos globales y compromete la viabilidad de los modelos de sostenibilidad económica del periodismo nacional.

5.- La protección del derecho de autor es una condición de posibilidad para el ejercicio libre del periodismo. Si los medios de comunicación permiten que su trabajo termine siendo objeto de lucro sin compensación alguna por poderosas compañías, se erosiona la base económica que sostiene la inversión en periodismo profesional, verificado y de calidad, en momentos en que la desinformación representa una amenaza creciente para la deliberación democrática.

6.- En virtud de lo expuesto, la Asociación Nacional de la Prensa solicita al Ejecutivo y al Congreso Nacional: (i) retirar el artículo 8 del Proyecto de Ley para la Reconstrucción Nacional y el Desarrollo Económico y Social, por tratarse de una materia ajena al objeto del proyecto y cuya discusión exige un debate legislativo específico; (ii) en subsidio, excluir expresamente los contenidos periodísticos del ámbito de aplicación de la excepción y restringirla, como mínimo, a los términos a los que arribó la Cámara de Diputados en la tramitación anterior, esto es, fines de investigación científica sin fines de lucro y mecanismo claro de reserva de derechos en favor de los titulares; y (iii) abrir un espacio formal de diálogo con los medios de comunicación, las asociaciones gremiales y los titulares de derechos, antes de cualquier decisión legislativa que habilite el uso de obras protegidas para el entrenamiento de sistemas de inteligencia artificial.

7.- La ANP, entidad que durante más de siete décadas ha agrupado a los medios de prensa chilenos, reafirma su disposición a contribuir técnicamente a una regulación que concilie la innovación tecnológica con la protección del trabajo periodístico y los derechos de autor que lo hacen posible. El debate sobre la inteligencia artificial y sobre las excepciones al derecho de autor no puede resolverse sacrificando los derechos de quienes producen la información que da sustento a la vida democrática.

Asociación Nacional de la Prensa A.G.

Santiago, 22 de abril de 2026

La desinformación en agenda global: inscripciones abiertas para la VI Cumbre Global sobre Desinformación

La desinformación en agenda global: inscripciones abiertas para la VI Cumbre Global sobre Desinformación 1200 630 Editor Anp

La VI Cumbre Global sobre Desinformación abrió oficialmente sus inscripciones para participar de una nueva edición que se realizará los días 27 y 28 de mayo de 2026, en formato online, gratuito y con agenda bilingüe (español e inglés).

Las personas interesadas pueden inscribirse de forma gratuita a través de este formulario.

  • 27 y 28 de mayo de 2026
  • Online
  • Español e inglés
  • Actividad gratuita, con inscripción previa

Durante dos jornadas, la Cumbre ofrecerá paneles temáticos, estudios de caso, talleres y espacios de conversación con referentes internacionales del ecosistema informativo, tecnológico y académico.

La programación 2026 estará enfocada en los siguientes ejes:

  • Confianza en disputa 
  • Investigar para entender
  • Innovar para actuar
  • Formar para discernir 

Además, se encuentra abierta hasta el 2 de mayo la convocatoria a la Ronda de Proyectos, una instancia que busca visibilizar y fortalecer iniciativas innovadoras que trabajen en la lucha contra la desinformación en los ámbitos de Cambio climático y Salud.

Postula tu proyecto de forma gratuita aquí. Más información: www.cumbredesinformacion.com

ANP se reúne con ministra Sedini y le plantea críticas al clipping y a deuda del Servel con la prensa

ANP se reúne con ministra Sedini y le plantea críticas al clipping y a deuda del Servel con la prensa 1280 853 Editor Anp

En reunión con Mara Sedini, Ministra Secretaria General de Gobierno de Chile, la Asociación Nacional de la Prensa solicitó terminar con la contratación ilegal de servicios de clipping y resolver los pagos pendientes del Servel con los medios de comunicación.

Santiago, 06 de abril de 2026. La Asociación Nacional de la Prensa (ANP) sostuvo un encuentro con la Ministra Secretaria General de Gobierno, Mara Sedini, quien estaba acompañada por el subsecretario José Francisco Lagos. Participaron -por parte de la ANP- su presidente José Tomás Santa María; los vicepresidentes Pamela Castro, Víctor Massa y Juan Jaime Díaz; el director Maximiliano Valdés; el secretario general Sebastián Zárate, y la gerente general Claudia Chateau. 

Uno de los principales puntos levantados fue la denuncia por la contratación ilegal de servicios de clipping por parte de diversos órganos del Estado. La Asociación advirtió que el sector público contrata actualmente a empresas de monitoreo que reproducen y comercializan contenidos periodísticos íntegros sin contar con la autorización de los titulares, lo que constituye una infracción directa a la Ley N° 17.336 de Propiedad Intelectual. 

El gremio cuestionó el doble estándar estatal de exigir estrictas licencias para el uso de software en sus licitaciones, pero omitir este requisito para los contenidos de prensa, normalizando la expropiación del trabajo intelectual de los medios.

José Tomás Santa María, presidente de la ANP, destacó que es fundamental que el Estado sea el primero en respetar la legalidad vigente. “El uso de servicios de clipping sin licencia no solo vulnera la propiedad intelectual, sino que debilita la sostenibilidad de los medios al sustituirlos en el mercado de forma ilícita. Por eso le pedimos al Gobierno exija la acreditación de estas licencias como un requisito de admisibilidad obligatorio en toda licitación de monitoreo de prensa y así corrija esta distorsión».

En la oportunidad, la ANP también expuso el grave incumplimiento de pago por parte del Servel hacia los medios regionales. Se detalló que, tras emitir órdenes de compra formales en octubre de 2025 para la publicación de nóminas electorales, el organismo suspendió unilateralmente los servicios a solo 48 horas de su publicación. Dado que los medios ya habían realizado entre el 95% y el 100% del trabajo —incluyendo maquetación, diagramación y reserva de portadas—, la negativa de pago constituye una señal devastadora de parte del Estado. En esa línea, la ANP solicitó al Gobierno coordinar de manera urgente con el Servel el cumplimiento de estas obligaciones contractuales. 

Durante la reunión también hubo espacio para abordar los desafíos del ecosistema mediático desde la perspectiva del Gobierno. En este contexto, el subsecretario Lagos planteó la creciente problemática de la desinformación, consultando a la directiva sobre el rol que deben tener los medios de comunicación formales para combatirla.

La directiva de la ANP concluyó el encuentro enfatizando que la implementación de estas medidas no requiere de reformas legislativas, sino de voluntad administrativa para corregir distorsiones, respetar los derechos de autor y resguardar el pluralismo informativo.

El Índice Chapultepec registra grave declive de la libertad de prensa en las Américas

El Índice Chapultepec registra grave declive de la libertad de prensa en las Américas 785 486 Editor Anp

Miami (10 de marzo de 2026) – La sexta edición del Índice Chapultepec de Libertad de Expresión y de Prensa difundida hoy en un evento virtual de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) plantea un escenario particularmente preocupante para el periodismo en las Américas: el promedio global alcanzó su nivel más bajo desde la creación del indicador con una cifra de 47,13 puntos sobre un máximo de 100.

Durante la presentación del estudio, el director ejecutivo de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) Carlos Lauría advirtió que los resultados confirman “un deterioro significativo tanto en regímenes autoritarios como en democracias consolidadas”, reflejo de una tendencia regional marcada por presiones políticas, violencia, acoso judicial y crecientes riesgos para el ejercicio del periodismo.

Por su parte, Martha Ramos, presidenta de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP y directora de la Organización Editorial Mexica (OEM) subrayó la proliferación de discursos y prácticas de corte autoritario que buscan presentar a la prensa como “enemigo número uno” con el objetivo de evadir la rendición de cuentas y debilitar el escrutinio público.

León Hernández, coordinador académico del índice e investigador de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), presentó los resultados elaborados a partir de la evaluación de 195 expertos sobre libertad de expresión en 23 países. Entre los hallazgos más relevantes destacan:

• Liderazgo precario: República Dominicana se mantiene en el primer lugar con 82,17 puntos, siendo la única nación ubicada en la categoría “Con Libertad de Expresión”. Sin embargo, Hernández advirtió sobre la presencia de una “mordaza sigilosa”, caracterizada por el uso discrecional de la publicidad oficial y por la vulnerabilidad económica que afecta a numerosos medios de comunicación.

• Caídas alarmantes: Estados Unidos registró el descenso más pronunciado del índice al perder 22,65 puntos, pasando del cuarto al undécimo lugar. El informe atribuye este retroceso a un entorno marcado por la retórica hostil hacia la prensa durante el gobierno del presidente Donald Trump, la eliminación de ciertas salvaguardas institucionales y episodios de agresiones contra periodistas durante coberturas informativas.

• La franja roja: Venezuela (7,02 puntos) y Nicaragua (18,22 puntos) continúan ubicándose en la categoría “Sin Libertad de Expresión”. En el caso venezolano, la SIP denunció la consolidación de una estructura sistemática de censura que ha derivado en el cierre de más de 400 emisoras de radio y en la detención de 25 periodistas tras los acontecimientos electorales de 2024.

El caso de El Salvador

Sergio Arauz, presidente de la Asociación de Periodistas de El Salvador (APES), profundizó en la situación de su país, que se ubica junto a Cuba, Venezuela y Nicaragua en los niveles más críticos del índice.

Arauz denunció una “escalada represiva” en el contexto del régimen de excepción impulsado por el gobierno de Nayib Bukele. Según explicó, el uso de la Ley de Agentes Extranjeros, sumado al hostigamiento judicial contra medios y periodistas, ha obligado al exilio a alrededor de cincuenta periodistas salvadoreños en el último año.

“No hay posibilidades de ejercer el periodismo plenamente sin enfrentar consecuencias cuando existe un Poder Ejecutivo con facultades prácticamente ilimitadas y sin controles efectivos”, afirmó Arauz, subjefe de redacción de El Faro, cuya redacción opera actualmente desde el exterior. Además, alertó sobre el crecimiento de la autocensura entre la población salvadoreña, impulsada por el temor a represalias.

El período analizado se consolida como uno de los más difíciles para el ejercicio del periodismo en la región, marcado por homicidios, detenciones arbitrarias, procesos judiciales y exilios forzados que afectan a periodistas desde México y Centroamérica hasta varios países del Cono Sur.

Entre los mecanismos más frecuentes de restricción figuran la criminalización del periodismo independiente, el uso de discursos estigmatizantes contra la prensa y diversas formas de asfixia económica deliberada contra medios críticos.

Mientras República Dominicana se mantiene como el único país con una puntuación superior a los 80 puntos, seguida por Chile, Canadá, Brasil, Uruguay y Jamaica, gran parte del hemisferio enfrenta el desafío de fortalecer mecanismos de protección para periodistas y revisar marcos legales que restringen o desincentivan la libre expresión.

De cara a 2026, la región se encamina hacia una etapa marcada por procesos electorales y cambios geopolíticos que podrían redefinir el entorno informativo, planteando nuevos dilemas, desafíos y responsabilidades para la defensa de la libertad de prensa.

Día Nacional de la Prensa

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